Cuartel del Aquelarre de Brujas Andrew
¿Por qué ser sólo espectador/a, cuando puedes hacer MAGIA junto a nosotros?

¡REGÍSTRATE GRATIS!

FIC ALMAS REBELDES: CAPITULO XX ADIOS MADRE QUERIDA

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

FIC ALMAS REBELDES: CAPITULO XX ADIOS MADRE QUERIDA

Mensaje por Brujita Alex el Sáb Sep 29, 2012 11:14 pm

Advertencia: Este es un capítulo de mucho dolor y sensibilidad… es el adiós de cuatro madres en un hospital, y dos crímenes atroces… si lo que leen ofende sensibilidades, favor abstenerse… Gracias.
CAPITULO XX

ADIOS… MADRE QUERIDA
Terrence sale de la oficina del detective Wysinski, dejándole los últimos casettes donde queda relatada aquella historia de amor inconclusa…y una carta, donde le pide que lo ayude a encontrar ese amor perdido…

20 de Diciembre de 1989 05:30 horas: Luego de curar a los heridos y estabilizar a los descompensados, un busito Urvan llega a buscar al grupo de secuestrados…
El busito lo conduce Verónica Alejandra Alfaro, una de las francotiradoras del edificio, en ese momento escaso de gente, por que casi todos los grupos estaban en la calle, buscando a sus secuestrados… y lo peor… era que las calles estaban atestadas de efectivos de los batallones de la Dignidad, que le disparaban a todo lo que se moviera…
Grazia, iba apoyada en Jonathan… aun estaba pálida y débil producto de un choque hipoglicémico.
-¿Estas segura que te sientes bien?
-Con un dolor de cabeza muy fuerte… - me quejé
-Eso se te quitará cuando comas algo y tomes una píldora para que te relajes y descanses… ya me dieron tus medicinas… vienen a buscarnos…
-¿Y mi revólver…?
-Yo lo tengo- dijo Daniela- en estas condiciones no puedes manejar un arma…
Salimos, los tres heridos… Sean con una venda comprimiendo su tórax y abdomen, Anthony, con vendas en su tórax, y yo, apoyada en Jonathan que me llevaba casi cargada… no podía ni caminar, de lo débil y mareada que estaba… mi compañera Esmeralda, junto con Verónica Alfaro estaban en el busito Nissan Urvan que nos llevaría a la base…
-Siéntate acá atrás…-dijo Verónica…- no estás en condición de defender a nadie… y si puedes terminar siendo blanco de cualquier forajido que nos ataque… no estás al cien por ciento…
Y era cierto, no estaba al cien por ciento… como siempre…debía reconocerlo… Jonathan se sentó a mi lado… y me puso un brazo alrededor de los hombros y un jacket suyo arropándome… su colonia masculina… Azzaro Pour Homme, la hacia sentir protegida…
Pasamos por varias calles… y casi todas estaban tapiadas, para acabar de completar, tenían un herido de bala en el vehículo, el secretario del embajador inglés Sir Roger Langdon… Los batallones habían hecho blanco en el vehiculo varias veces, resistió por que estaba blindado…
-Esta vaina se ve mal, Vero…dale suave, no estas en Mónaco ni en Le Mans…
-Tampoco es para estar respetando luces rojas, cuando no hay ni semáforo- dijo con seriedad- Debemos llegar al edificio… antes de que esto se ponga peor…
Pálida aún, estaba Daniela, junto a Sean Arthur, que no tenia ojos en ese momento para nadie salvo para ella. Igual Fulvia Rebeca, Anthony James se hallaba todavía en el hospital, no lo dejarían salir hasta que fuera de día, Heini junto a Carla, Terrence y Claudia, Delia y Michael, Esmeralda y Carsten, Bryan y Ariadna… junto al busito iba el otro, que era conducido por Mariangeles… y tampoco se veía muy bien… ya que íban saliendo hacia la parte trasera del Palacio Legislativo, debian hacer un rodeo, para salir a la Avenida Nacional… que estaba lleno de barricadas… debian subir por la calle 32, hacia la avenida Perú, y tomar hacia la avenida Balboa… y esas avenidas por el momento, estaban libres, salvo unos gritos… y algunas casas incendiadas…
Sonia bostezó, tenia fatiga por no haber comido nada desde las doce del día del 19, solo tenía media barra de chocolate y una bebida Sustacal que le dieron en el hospital para que medio se recuperara…
-Parece ser que esto está libre…-dice Verónica dando un giro hacia la avenida Balboa cuando…
-¡No me dejen, por favor!- un grito desesperado y golpes en la puerta… Verónica miró bien la persona que desesperadamente, tocaba la puerta del busito, era Analida Román Linares, una de las defensoras del edificio… pero ¿Qué hacia ella a esa hora, con ese camino tan infernal, en la calle?
-¿Analida?
-Verónica, déjame subir… me persiguen…
La dejaron subir… Analida estaba uniformada y con el uniforme manchado…
-¿Qué pasó?
-Vengo de mi casa…la sangre que mancha mi traje es de mi mamá….- sollozó- la encontré muerta, en el suelo… llena de balas… ¡fue él… fue él!- lloró…
-Cálmate, tu sabías que esto pasaría… - dijo Verónica- Te llevaré a la base, no creo que nos alcancen- le dio un revólver nueve milímetros cargado- Si vienen, venderemos caras nuestras vidas… no la tendrán tan fácil…
Siguieron por la avenida Balboa, ya en vía libre… Verónica tragaba kilómetros… tenían que llegar, se metieron en la vía hacia calle 50, frente de batalla de los grupos civilistas…
-Vamos para la calle del Santuario Nacional. Desde allí seguimos recto hacia la calle del Hotel Ejecutivo y bajamos hacia el edificio… las que estén armadas que se levanten y se coloquen en posición de ataque… los demás tiéndanse en el piso del busito…no queremos mas muertos de los que ya hay.
-Todos obedecieron… Analida, estaba armada… al igual que las demás…
Siguieron por esa calle… todas estaban tensas…pronto amanecería… El barrio del Chorrillo estaba completamente en llamas…




-Llegaron casi a las seis de la mañana… en ese momento, el teléfono sonó. Claudia corrio a tomarlo…
-¿Oigo?
-La señorita Claudia Gutiérrez…
-Sí, ella habla…
-Señorita, soy el teniente Carson, de la octava compañía aerotransportada del ejército… tengo noticias con respecto a su madre…
-¿Qué le pasó a mi mamá?- pregunté angustiada…Lo normal en mi casa, era que se formara una gresca por cualquier tontería, desde un vaso quebrado, agua derramada en el piso, café frío, comida recalentada o la maldita política… había visto a mi madre tantas veces bajo los salvajes puños de un hombre que, si bien ella amo con toda su alma, nunca estuvo a las alturas que exigía, y que nunca la quiso realmente…
-Necesitamos que venga a reconocer los restos de su madre... Fue asesinada…
En ese momento todo empezó a dar vueltas alrededor de Claudia, se nubló su vista y las losas del piso recibieron su cuerpo cansado de tanto estrés y sufrimiento.
Unas horas después, despertaba, en su habitación… Terrence sostenía su mano…
-¿Cómo te sientes?
-Mareada… ¿Mi mamá?
-Ya Maryland esta haciendo los arreglos para que la lleven a la morgue del hospital Gorgas. Mañana, cuando te sientas mejor, irás a reconocer el cuerpo…
-¿Han dado con el culpable?
-Saben quien lo hizo, pero a estas horas, va a ser imposible localizarlo… Quisiera matarlo yo… lo que ha hecho… no tiene nombre…
Claudia intentó levantarse de su cama… pero un violento mareo hizo que se volviera a recostar nuevamente.
-No lo intentes, estás débil todavía… llamaré al médico para que te revise y te de algún sedante para que duermas…
María del Rosario Cedeño, médico de planta del grupo, junto con Cruz Helena Rivera, también médico, me revisó, y me inyectó Amitriptilina, para que pudiera dormir bien…
-Ha recibido un impacto muy fuerte… asesinaron a su madre…
-Lo sé… Así estamos todas… No puedo creer lo que ha pasado… aunque esto se veía venir…
-No quiero pensar en lo que le espera a Claudia ahora… -dijo con tristeza…
-Dígame algo, coronel… ¿Está enamorado de Claudia?
-Sí, pero no se si en estas condiciones me correspondería… No me hago ilusiones… es probable que me rechace.
-No creo que lo haga… después de lo que ha ocurrido… querrá tener un consuelo…
-No lo ignoro, esta es una tragedia nacional… dudo que este país vuelva a ser el mismo después de esto.
Daniela por su parte, pensaba en lo que había sufrido su madre, después de aquel intento de violación…por fortuna, había hecho justicia… había matado a su asesino…
Grazia estaba durmiendo, cuando el teléfono sonó. Era del Hospital Santo Tomás…
-¿Oigo?
-La señorita Grazia Rivadeneira…
-Habla Maryland Ainsworth… Grazia está indispuesta… qué ocurre…
-Se trata de su madre… fue asesinada anoche… de veintiocho puñaladas, luego su rostro fue desfigurado por acido muriático, la casa donde vivía fue incendiada… se cree que fue obra de los batallones…
-Comprendo… ahora no podemos darle la noticia, se encuentra muy delicada de salud… anoche sufrió un choque hipoglicémico y no se encuentra del todo bien.
-Tendrá que informárselo, tiene que venir a reconocer el cadáver…
-Se lo diremos cuando sea oportuno… en estos momentos, no…-escuché decir a Alicia Altamirano
Al acabar la llamada, fueron a la habitación del coronel Jonathan Legan…
- Jonathan… tenemos noticias de la madre de Grazia…
-¿Qué pasó con ella?
-Murió… el marido la mató de veintiocho puñaladas… y le desfiguró el rostro con acido muriático…
-Miserable…- dijo Jonathan apretando los puños…
-Nada ganas con ponerte así… Llamaron hace un rato del hospital, para que fueran a reconocer el cadáver, pero Grazia no está para esas impresiones, después de haber estado en un estado tan grave… le pedimos a una de las chicas que la conocía, por que vivían en el mismo edificio, que fuera con nosotras, a reconocerla… la reconoció por el anillo de matrimonio que siempre llevaba puesto,
-¿Ya la enterraron?
-Pedimos cremación… las cenizas las tenemos nosotras, para entregárselas a Grazia en cuanto pase todo este lío… y esté un tanto más recuperada…
-Mi pobre princesa…- movió negativamente la cabeza- ahora, la amo más que nunca…
Otra llamada que se dio casi a las ocho de la mañana fue la de la madre de Esmeralda…En ese momento, sonó el teléfono, a aquellas horas de la mañana, no podía ser otra cosa que el ION.
-Si, ella esta aquí… se la paso.
Esmeralda tomó el teléfono… Sabia que se trataba de su madre, que luchaba contra un cáncer en la sangre… estaba ya en estado Terminal….
-Oigo- dijo, con voz temblorosa…
-¿La señorita Esmeralda Milanés?
-Sí, soy yo…
-Soy el doctor Cebamanos, quien atiende el caso de su madre… debe venir… la enferma se ha puesto grave…
Era el anuncio de que la madre de Esmeralda, estaba en agonía… Esmeralda dijo que iría de inmediato…
-Muchacha loca, en este momento no puedes salir… hay peligro en la calle…
-Mi madre se está muriendo, Maryland… No pienso quedarme de brazos cruzados en espera que me digan que murió. No quiero que se vaya sin verme…
-Al menos, que te acompañe alguien…
-Yo si les da lo mismo… -dije acercándome a Esmeralda. –Ella arriesgó su vida por mí, justo es que yo me arriesgue por ella…
-Ve, muchacho… ten cuidado…
Salimos hacia el hospital… teníamos que volver a cruzar las mismas calles, que cruzamos antes, ya libres de los batallloneros… pero un camino triste… y angustioso… ella no decía nada, pero sus ojos inyectados por la falta de sueño y los momentos vividos hablaban del terrible sufrimiento al que su alma estaba sometida…
Llegamos, por fin, al Instituto Oncológico, este se encuentra al lado de una pequeña iglesia en el Barrio de Bella Vista. Es la Iglesia de Cristo Rey. Unos ocho meses antes de este triste momento, estuvimos en la Procesión del Santo Sepulcro, era una de las veces que tenia contacto con la tradición religiosa panameña en la Semana Mayor. Mi rubia nació un día como ese, por eso ella era tan devotamente católica, y eso a mi me gustaba.
Entramos... Esmeralda se acercó a la recepción del hospital para preguntar por su madre… en ese momento el doctor Cebamanos salía de la habitación… de la sala donde estaba recluida la madre de mi rubia, sacaban una camilla cubierta, llevaba un cadáver… y vi. salir a Ariadna Angélica, llorosa, apoyada en mi amigo Bryan Arthur… era la madre de Ariadna, quien acababa de morir… un estremecimiento de temor y angustia me hizo temblar…
-Doctor… mi mamá….
-Ve, te espera… no ha querido abandonar este mundo sin verte a ti, Esmeralda…. Y a ti también, muchacho…
Subimos… Yo imaginaba para qué quería verme la madre de mi ángel… era para pedirme que no la abandonara ahora que ella moría…
Entramos… la madre de mi ángel estaba en un estado lastimoso, conectada a un monitor cardíaco, intubada… pálida…
-Mamá…
-Esmeralda… hijita… viniste…
-Mamá, no podía dejarte ir así… estaba en una misión… Ni me he cambiado…
La miró, y en ese momento, reparó en mi… que estaba detrás de ella… tosió… y me dijo con voz quebrada…
-Coronel… qué bueno que ha venido con ella…
-No se fatigue, señora- dije con ternura… ya que era la madre de la mujer que yo amaba con delirio y frenesí… la que sería madre de mis hijos…
Mi suegra, nos juntó las manos a ambos, era evidente que ya estaba en sus últimos momentos… Esmeralda me miró… con los ojos llenos de lágrimas… ese gesto tenía un significado…
-Prométame que… se va a quedar con mi hija… ella no tiene hermanos, ni… familia… no la abandone…. Se lo pido….
-Se lo prometo… no la voy a dejar… la voy a hacer muy feliz… puede descansar tranquila…
Esmeralda lloraba inconsolable… me partía el alma verla tan desconsolada, en ese momento, hubiera dado cualquier cosa, mi vida entera si era preciso, para ahorrarle todo ese sufrimiento… Luego de unos momentos angustiosos y agónicos, la enferma expiró… Esmeralda lloraba…
-Mamá…. No se que voy a hacer sin ti…
Yo la abrazaba, sin decir palabra… estaba afectado y recordaba como murió mi madre… y lo tristes y desolados que estábamos mi hermano y yo, por que meses después, moría papá… teníamos veintiuno y veinticuatro años, y estábamos en la marina… éramos parte de la Infantería… pero ambos aspirábamos a ser pilotos navales…
Regresábamos a la base… allí Maryland se acercó a Esmeralda y la abrazó, ella dio rienda suelta a su pena…
-Ya, hija, cumpliste como hija y como mujer… ella donde está te cuidará…
Miré a Maryland, que no tuvo ni que preguntar la razón de mi mirada… sabía que la madre de mi rubia me había encadenado a una promesa…
Después de que mi rubia se acostara a descansar de una madrugada llena de emociones, Maryland me interrogó.
-Pasó lo que tenía que pasar con la mamá de Esmeralda…
-Sí… Ya no podía hacerse nada más… dejó de sufrir… y mi ángel sufre las penas de un calvario…
-Se lo mucho que la amas… y que tal vez te hicieron prometer algo…
-Si… Y pienso cumplir con esa promesa.
En los ojos del muchacho, había un brillo enigmático… brillo que había también en los ojos de su hermano…
Un par de horas antes, Fulvia salía del Gorgas con Anthony James… Una ambulancia nos llevó hasta el edificio en el área bancaria que nos servía como base de operaciones… por unas calles llenas de barricadas, gente huyendo de los bombazos, ráfagas de ametralladora, sangre y terror…
Pasamos por el hospital Santo Tomás, fue en ese momento que Fulvia vio algo que sus ojos se negaron a aceptar… en una ambulancia que iba llegando… bajaba una camilla… Una mujer horriblemente quemada… y un hombre con varias heridas de bala… eran… sus padres…
Se detuvieron, a pesar de que nos estaba prohibido hacerlo, ya que la calle no era segura… pero ella tenia que saber lo que pasó…
-No te demores, si no son, regresa inmediatamente…
Fulvia se dirigió a la recepción… desesperada, quería cerciorarse de lo que había visto…
-Señorita… ¿Quiénes son los heridos?
-Es un crimen pasional… parece ser que se iban a divorciar, discutieron, el la baño con gasolina y la prendió… cuando intentó huir… los norteamericanos le dispararon…
-¿Cómo se llaman?
-Orestes Vallarino Maduro y Ernestina Villalaz Robles…
Casi se desmaya al escuchar el nombre de sus padres… pero fue a verla a la sala de curaciones, donde la estaban preparando para limpiarle las quemaduras y someterla a un tratamiento en la tina de remolinos.
-Mama… -dijo con dolor- esto era lo que yo me temía que pasara conmigo… ¿Qué pasó?
-Tu padre… enloqueció cuando… le pedí el divorcio… -dijo con voz temblorosa por el dolor de las quemaduras… -Sabia que tenía una amante… por eso… me hizo… esto…
-Hubiera sido más sencillo… separarse…-dije con lágrimas en mis ojos-¿Por qué no me dijeron la verdad? Yo hubiera dado la vida por ti… no te hubiera faltado nada…
-Tu… no comprendes… la alta sociedad hubiera hecho trizas mi reputación y la tuya… debía evitarlo…
Se la llevaron para hacerle un tratamiento con gusanos y otras cosas, al rato escuchó los alaridos de dolor que dio su madre al empezar el tratamiento, huyó, espantada con los ojos llenos de lágrimas… a la sala de espera… no tuvo que esperar mucho para saber el final…
-¿La señorita Fulvia Vallarino…?
-Sí… yo soy…-dijo reponiéndose del llanto desesperado que había tenido momentos antes…
-No le tenemos buenas noticias… su madre… acaba de morir…no resistió el tratamiento…
Fulvia sintió que se derrumbaba por dentro… su familia, en la ruina total… sola, ante una sociedad que nada de caritativa tenía ante estos escándalos…
Volvió al vehiculo que la esperaba con Anthony y Sean… al verla, Carla Regina y Verónica Alfaro… dedujeron lo que había pasado…
-Lo sentimos mucho, compañera… no ha sido una situación fácil para ninguna…
-Murieron los dos…-dije con doloroso acento- Estoy irremediablemente sola…
Miró a Anthony, que estaba sedado, al igual que Sean… quien se había ido primero, prosiguieron en silencio su camino hasta llegar a la base… al llegar… Maryland ya estaba en conocimiento de lo sucedido…
-Hija… qué te puedo decir…
La abrazó… y Fulvia lloró como un bebé… Subieron la camilla con Anthony a su habitación, y ella fue a comer algo en la cocina…
Comió sin ganas… sentía un gran dolor en su corazón… en su alma… y deseos de morir… luego se fue a su habitación…
-¿Por qué tuvo que pasar esto?- se preguntaba- No hice lo suficiente para que supieran que los amaba… ellos nunca comprendieron mi manera de ser…
Se durmió llorando… sin saber que Anthony había recuperado la conciencia y Maryland le refería lo que le habíamos informado sobre el rescate…
-Entonces, ella… se arriesgó por mí…
-Si, fue muy valiente, y se arriesgó demasiado…
-¿Dónde está?
-Duerme… sus padres murieron… parece que en una discusión se agredieron mutuamente y de forma mortal… la pobre está devastada…
-Maryland… ahora que está hablando conmigo… quiero decirle algo… yo estoy enamorado de Fulvia. Y quisiera saber si ella deja algo aquí, que comprometa su corazón…
-No. Sus familiares le habían arreglado un matrimonio conforme a su posición social, pero ella deshizo el compromiso al enterarse de que su novio tenía antecedentes de drogadicción, alcoholismo y tendencias sadomasoquistas… a raíz de eso, la desheredaron… y ahora… se enfrenta a esto… Si tus intenciones son serias, hasta te ayudo a casarte…
-Si, son serias… me quiero casar… necesito alguien como ella en mi vida…
Al salir de su habitación, Jonathan miró hacia fuera, el caos, la anarquía, el odio, la intolerancia y la violencia hacían estragos, balas, sangre, pólvora… guerra civil… Cualquier rencilla por una nimiedad, se arreglaba a balazos… seguros de la impunidad que daba un sistema judicial destruido desde los cimientos…
-¿Dónde te escondes, miserable criminal, que destrozaste la vida y los sueños de la mujer que amo…? No puedes tener tanta suerte para salir ileso de aquí sin pagar tu crimen… Tienen que encontrarte… deben encontrarte… no viviré tranquilo mientras sepa que estas vivo…
Se retiró de la ventana, asqueado de tanta desgracia y tanta violencia… Grazia, en ese momento, estaba en su habitación, la habían vuelto a inyectar un sedante para que descansara… Jonathan fue a velar su sueño…
-Como hubiera deseado que todo fuera diferente… -dijo, pesaroso- te ahorraría tanto sufrimiento- decía mientras acariciaba mi cabello y frente… Mi amor… el amor de mi vida…
Carla también estaba pasando su drama… Al llegar a la base, el teléfono sonó…era del Instituto Oncológico Nacional, el hospital que trataba a los enfermos de ese mal tan cruel que es el cáncer…
-¿Oigo?
-¿La señorita Carla Hernández?
-Ella habla…
-Señorita Hernández… necesitamos que venga inmediatamente… su madre se encuentra grave en Cuidados Intensivos…
-¿Qué?- dijo con acento angustiado…-Voy hacia allá inmediatamente… espero que no sea demasiado tarde….
Al colgar, Heini vio la angustia y el terror en sus ojos, el desenlace que tanto tiempo había temido, estaba a punto de ocurrir…
-No puedes conducir así, Carla Cristina… que te acompañe Heini… el es más ecuánime en estos casos…
Y la acompañó al hospital… Un hospital que por fuera se ve como todos… pero que en el interior se escriben páginas de dolor, sacrificio y entrega… Carla no era la única que estaba en ese trance… ese mismo día estaban otras compañeras de lucha de ella….parecía que Azrael, el ángel de la Muerte, se hubiera ensañado con aquellas mujeres que en ese momento perdían todo en la vida… madre, solo hay una, y al morir ella, se pierde hasta el modo de andar…
Casi todas las compañeras de mi ángel estaban en uniforme de fatiga, esa noche había sido noche de rescate, pero también de pérdidas… irreparables…
Angustiada, se dirigió a la estación de enfermería…
-Miss…soy la señorita Carla Hernández… me llamaron por que mi madre, la señora Carmen Julia Luján de Hernández se encuentra en Cuidados Intensivos…
-El doctor Cebamanos le dirá el estado en que está tu madre, Carla… pensé que llegarías demasiado tarde…
En ese momento el doctor Francisco Cebamanos, oncólogo salía de la sala de Cuidados Intensivos… Carla corrió hacia él… con los ojos arrasados en lágrimas…
-Doctor…
-Que bueno que viniste, Carla… pensé que ibas a llegar demasiado tarde… tu madre esta agonizando… se hizo lo que se tenía que hacer… ahora… solo es cuestión de esperar…
-Doctor…-dijo llevándose la mano a la cara… yo la abracé con fuerza….intentando calmarla… la sentía estremecerse por el llanto… Miré al doctor…
-Doctor… ¿No puede hacerse algo?
-Ya se hizo todo lo que la ciencia y el sacrificio de esta muchacha podían hacer… ¿Quién es usted?
-Coronel Heinrich Tirpitz… marina de los Estados Unidos de Norteamérica... y amigo de la familia….-dije sin soltar a Carla de entre sus brazos… era tan vulnerable…
-Coronel… solo un milagro… podrá evitar esa muerte…
Pasaron tres horas, en ese momento el doctor salio de la sala de Intensivos y regresó con el capellán del hospital… era evidente que iban a administrarle los Santos Oleos a la madre de Carla…
-Carla… tu madre quiere verte…
Entramos… el lugar era triste… casi como la antesala a la muerte… la señora estaba toda intubada… conectada a un respirador artificial y a un monitor cardíaco…
-Mamá…
-Vi…niste… mi hijita…
-Sí… mami… te vas a curar… voy a luchar para que te recuperes….
-No… mi amor… ya pronto viene tu abuelito… a buscarme…. Has sido la bendición más hermosa en… mi vida… mi orgullo…. Dios te bendiga… mi amor…
-Mami…- lloraba Carla… yo trataba de mantenerme ecuánime… por ella… que necesitaría mis brazos, mi fuerza, mi valor y entereza para sostener su cuerpo y su herido corazón…
-Hijo… recuerda tu promesa… no la abandones…ella va a necesitarte mucho… prométeme que vas a quedarte con ella y vas a hacerla feliz…
-Se lo prometo…señora- dijo Heini con los ojos llenos de lágrimas… el recuerdo de la muerte de su madre estaba fresco en su memoria.
La enferma comenzó a toser… estaba ya en los estertores de la agonía… el sacerdote la ungió con los Santos Oleos… Y la enfermera nos sacó de la habitación…
-Se me muere… Heini… ¡Se me muere y no puedo hacer nada…nada! –empezó a llorar convulsivamente…
-Ya… ya mi amor…-dije abrazándola con fuerza… Esto era algo que ya esperabas…
-No se que voy a hacer sin ella… ella es lo único que tengo como familia… no tengo a nadie en este mundo…
El doctor salio de la habitación de la enferma, así como el capellán… ya había terminado todo…
-Hija, se fuerte… Ya tu madre, descansa en los brazos del Señor…
-¡Nooo! ¡Mamaaa! –Gritó Carla con los ojos llenos de lágrimas… -En ese momento, Heini la abrazó con todas sus fuerzas… sentía un cariño intenso por ella…
Entramos, la enferma tenia la cabeza ladeada hacia un lado, estaba sumamente pálida, y en los brazos las huellas de las intravenosas que día a día le colocaban para vencer la enfermedad, en el vientre tenía las huellas de un drenaje colocado en el área enferma que drenaba aquella carne carcomida por la cruel dolencia, un líquido entre verdoso y chocolate, de olor fétido… era la huella de la cruel enfermedad que acabo con la vida de aquella noble mujer… A Carla no le importó el hedor… recostó la cabeza en el frío regazo de la autora de sus días, llorando amargamente…
-¿Qué voy a hacer sin ti ahora?- sollozó – No soy mujer de mundo… tengo miedo de lo que voy a encontrar ahora… Mamá, no me dejes… ¡¡¡No me dejes!!!
Heini casi tuvo que arrancarla de aquel lugar… eran almas rebeldes unidas en el dolor… en la tragedia que ese día se cebaba en cada corazón…
Un rato después, cuando ellos esperaban los tramites para que le realizaran la autopsia… El capellán se acercó a ellos.…
-Valor, hija… Dios te premiara por haber hecho todo lo que has podido para salvarla… ella desde el cielo velará por ti.
-Padre… creo que he perdido hasta el modo de andar… No voy a saber enfrentarme a la vida sin ella… Y ahora menos, después de todo lo que ha pasado…
-Tienes el amor de un buen muchacho, que te hará olvidar todo lo que te ha ocurrido… se fuerte… tienes mucha vida por delante y una profesión….
EN EL EDIFICIO TOWER HOUSE SUITES…
Delia estaba en su habitación, sedada, un ataque de asma emotiva la tenia en cama… desde el 20 en la madrugada…
Una cruel noticia le esperaba… Maryland sabía que la madre de Delia estaba en peligro, o quizás muerta… temía que si le daban esa noticia, empeorase. Lo mismo sucedía con la madre de Grazia Regina... que también había sido asesinada… Llamaron a Mike para decirle lo sucedido.
-¿Qué ocurre, señora Ainsworth?
-Se trata de la madre de Delia… Acaban de avisar que incendiaron la casa de inquilinato en la que vivía, se creyó que era producto de las bombas que se arrojaron en la invasión, pero, no fue así… su padre estaba entre los forajidos que incendiaron la casa…
-¡Dios mío!- exclamó alarmado- No se lo habrán dicho a ella… empeorará si se lo dicen…
-Por lo mismo… hasta ahora está mejorando, fuimos al lugar del incendio, y solo pudimos sacar esto…- mostró un cofre antiguo, de metal, de aquellos que servían para guardar joyas… estaba cerrado con llave…
-¿Qué es esto?
-Un cofre, creo que perteneció a la madre de Delia… Me gustaría que lo abriéramos para saber qué tiene dentro… puede ser que aquí se encuentre el por que su padre les tenía tanto odio a ambas…
Mike fue a buscar un par de herramientas para descerrajar el cofre… y luego de no poca lucha, lograron abrirlo… Dentro, había un paquete de cartas... un par de fotos, entre esas la de un soldado norteamericano con atuendo de fatiga, y una dedicatoria en ingles, que traducida, decía “A Dalia, con todo mi amor” Dalia, era la madre de Delia Alejandra…
Una carta, atrajo la atención de Mike, estaba dirigida a Delia, era de su madre y tenia como fecha, cinco de octubre de 1989. Dos días después de la muerte de Moisés Giroldi, el que le había tratado de dar el golpe a Noriega… La carta decía….

Delia:
Cuando recibas estas líneas, probablemente haya muerto asesinada, por el que toda la vida, has llamado padre, es hora, de que sepas la verdad… y un secreto de amor que me desgarra el alma…
Mario Carrión, no es tu verdadero padre, me case con Mario obligada por las circunstancias… ya que estaba esperándote, y no quería que fueras objeto de burla de ninguno… En la época en que esto ocurrió, ser madre soltera era un pecado…y una deshonra para una joven de buena familia…
Yo creí que podría llegar a amar a Mario, pero la verdad, es que sus ataques de celos, su violencia, su crueldad conmigo y contigo, impidieron que lo viera como él quería… me temo que el sabía que yo no podía olvidar a tu padre… y que siempre lo amaría… eso lo llevó a esto…
Tu verdadero padre se llama Zachary L. Harrison, debe ser ahora coronel retirado de la Fuerza Aérea… Lo conocí cuando apenas era una estudiante de comercio en una escuela nocturna… Lo amé inmensamente, no pude superar nunca su partida, y cuando mis padres supieron que yo estaba encinta, me obligaron a casarme con Mario, que en esos momentos, estudiaba Derecho y era dirigente del FER-29 y admiraba a todos los líderes comunistas… eso hizo que nunca lo amara… y el lo sabía.
Cuando haya muerto, hija, busca a tu verdadero padre… se que eres lo que yo en su momento no supe ser…una verdadera mujer que asume sus errores y que no le importa que la sociedad la juzgue por ellos… Incluso se que si hubieras estado en mi situación nunca hubieras permitido que te obligaran a estar con un hombre al que no amabas… Me siento orgullosa de ti, y de que hayas enfrentado con valor lo que te hizo… tu padre… que no es tu padre…
Búscalo… el te protegerá… y ayudará en lo que te haga falta, por que bien se que cuando yo muera, aquel no descansará hasta hacer lo mismo contigo, te quiero fuera de su alcance y protegida… para poder descansar en paz…
Cuídate mucho, hijita de mi alma… desde donde esté te estaré vigilando y cuidando… y ten valor cuando yo falte…

Te ama, tu madre…

Dalia.
Al leer esta carta, Mike sintió que sus ojos se le aguaban… su madre había muerto hacía dos años… esto era una verdad que podía destruir a Delia…
-Esta carta hay que dársela para que la lea, pero no ahora… sería matarla… y lo peor de todo esto… es que ese hombre debe estar buscándola para matarla…
-No le vamos a decir esto hasta que mejore, confío en ti para que tu, cuando creas necesario decírselo, se lo digas…
-Está bien… Lo haré.
Le iba a tocar una misión muy dura… esa verdad tan triste… Ya avanzada la tarde, Mike fue a verla… estaba muy triste… y se veía que no acertaba a encontrar las palabras para decirme lo que había pasado con su madre…
-¿Cómo te sientes?
-Mejor… este padecimiento es viejo… me ocurría desde niña, sobre todo cuando mis padres discutían… las más de las veces, por tonterías…
-Delia… es muy difícil lo que voy a decirte… pero… tengo que decírtelo… Se trata de tu madre…
-¿La mataron?- pregunté con angustia…
-Sí… y quemaron la casa… al principio se creyó, que era parte de los bombardeos, pero se descubrió que no habían sido las bombas, que la casa estaba en llamas antes de que pasara todo… murieron tus vecinos, y encontraron esto… - le dio el cofre de su madre, un cofre que siempre estuvo bajo llave. Ahora se hallaba abierto…
Miró el contenido del cofre… habían varias cartas, todas en inglés, idioma que dominaba… eran cartas de amor… una foto, amarilla por el tiempo, era la foto de un Infante de Marina, por que reconocí el uniforme… en esa foto el hombre podría tener veinticinco años… y una carta dirigida a ella.
La leyó, y sus ojos se empañaron con lágrimas…ahora entendía por qué su padre me había tratado así toda la vida... ella no era su hija, y su madre se había casado con él obligada… la historia de odios, rabias injustificadas, desplantes coléricos, indiferencia y soledad, paso ante los ojos de Delia… después de leer la carta, Mike, se sentó a su lado y me abrazó tiernamente, haciendo que se recostara contra el… fue tan tierno y dulce ese ademán, que acabo venciendo aquel férreo control… empecé a llorar como una bebé…
-Llora, llora, mi amor… tienes que hacerlo… se que esto es un dolor muy fuerte… pero no podía ocultártelo…
Sintió que acariciaba su cabello y espalda… el calor de su piel, su aroma a colonia masculina… Agua Brava, de Puig… esa fragancia mezclada con su aroma personal, hacia estragos en sus sentidos… tan sensibles…
Lo miró, con los ojos irritados por las lágrimas… y el hizo algo, que siempre había esperado que hiciera… me besó suave y tiernamente… sentí sus labios, cálidos… tiernos, y expertos, adentrándose en su boca… y se entregó a ese beso…
Ariadna era la única que no sabía lo que había pasado con su madre… al menos por ahora…
Alicia también tenía su drama… Un drama de dolor… en ese momento llegaba del hospital… en el momento que moría la madre de Carla, moría también su madre…
-Siento mucho…
-Maryland… ahora si me encuentro sola… sola tal vez para el resto de mi vida…
Alicia se refugio en los brazos de la militar, que la abrazó fuertemente… ella más que una jefe, fue una amiga, y en algunas ocasiones como si fuera la santa que acababa de partir…
-Naoko lo sabe ya… por favor, hija, acéptalo de una buena vez, los dos se necesitan… entiéndelo.
-Déjeme arreglar eso por mi misma… no se preocupe…
Sonia estaba en el balcón mirando como su patria, antes limpia, de buenos sentimientos, estaba convertida en un caos de destrucción y anarquía. Y pensaba en el crimen que ella había cometido antes de entrar a los Cascos, a pesar de que aquello fue en defensa propia. Sus padres se habían divorciado, y emprendido una vida nueva en la que ella no cabía… Mi madre se había ido para Europa con su nuevo esposo y su padre… por hacerle caso a una malvada, ahora estaba muerto, junto con ella, y su hija, con las manos manchadas de sangre, sin querer.
En ese momento, Sonia tomó una decisión… Para qué estorbar más a su madre, ella decidió su vida, ella, sin embargo ya era adulta, podía trabajar… podía estudiar… ahora tenia permiso para todo…hasta para amar. Amar de verdad… sin engaños…

Brujita Alex
Aprendiz de bruj@ Senior

Mensajes : 151
Fecha de inscripción : 09/09/2012

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.