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FIC ALMAS REBELDES: CAPITULO XI PANAMA QUERERTE....

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FIC ALMAS REBELDES: CAPITULO XI PANAMA QUERERTE....

Mensaje por Brujita Alex el Sáb Sep 29, 2012 10:04 pm

XI CAPITULO

PANAMA QUERERTE…
Se acercaba Noviembre, el mes en que se celebraban las fechas clásicas de la Independencia de Panamá. Pero, apenas el general Noriega ganó el poder, al aparecer la Cruzada Civilista, los desfiles patrios fueron suspendidos. Pero eso no era obstáculo para que las chicas se fueran esa semana de viaje.
Un viaje planeado desde septiembre, ya que saldrían todos los grupos. El edificio quedaría custodiado por un grupo de chicas que le llamaban la tropa de choque.
El único inconveniente era que partían el dos de noviembre, considerado el día de los difuntos. Ese día no se podía escuchar música movida. Y Alicia estaba escuchando sus cassettes para clasificarlos en música movida, típica y romántica… en eso estaba cuando llegó Naoko.
-¿Qué haces?
-Reviso mis cassettes de música. Mañana salimos para el Interior y no quiero ir desprovista. Se que a ustedes les gusta el rock, la música country y el jazz, pero nosotras tenemos gustos diferentes. Yo, por ejemplo, me gustan mucho las baladas en español, al igual que la mayoría de mis compañeras de grupo, aunque no desprecio una salsa de las buenas, como las de Rubén Blades o las del Gran Combo de Puerto Rico, sin dejar de escuchar a Fruko, que es salsa colombiana.
-No sabía que tu gusto musical fuera tan variado…
-También me gusta la balada melódica en inglés. De mis cantantes favoritas, esta Whitney Houston, esa chica estremece el alma de cualquiera cuando canta. Y sin dejar de escuchar a Air Supply. Esos son mis favoritos.
-imagino que saben bailar salsa bien, o me equivoco…
-No andas errado, somos latinas. Llevamos el caribe en la sangre… Imposible que no sepamos. Y seria bueno que ustedes aprendieran. No se van a quedar comiendo pavo en una recepción de Navidad en la Embajada…
-Por supuesto, yo aprendí en República Dominicana a bailar merengue. Y la salsa la aprendí en Nueva York y Cuba, concretamente Guantánamo.
-Me alegra saberlo, por lo menos tendré pareja para bailar y no tendré que pasar toda la noche sentada.
-Y la música típica… He escuchado algunas piezas y son muy buenas.
-Tenemos buenos intérpretes… los que me gustan son Osvaldo Ayala, a quien le dicen el “Escorpión de Paritilla” y Ulpiano Vergara, a quien le dicen el Mechiblanco , y Victorio Vergara, a quien le dicen “El Tigre de la Candelaria”. Pero más Osvaldo.
-Lo he escuchado, tiene una música que dan ganas de bailarla, pero no sé como se baila.
-Ya aprenderás… tendrás oportunidad de conocer las tradiciones del Interior. Aunque hayamos nacido en la capital, todas nosotras, incluyéndome, llevamos una cholita interiorana muy dentro de nosotras. Yo se montar un caballo, por que lo aprendí en la finca de mis abuelos en Boquete. Y llevo la pollera con tanto garbo como una interiorana, a pesar de que solo pasaba las vacaciones escolares con mis abuelos y luego las de la Universidad.
-Me encantará verte con pollera. Debes lucir hermosa.
-Naoko, yo quisiera explicarte…
-Si es por lo que paso el día de la escaramuza en el Parque Porras, no tienes que explicarme nada…
-Si, se que no entendiste lo que hice, pero tenia mis razones.
A lo que se refería Alicia era a un incidente durante la escaramuza del Parque Porras. En su búsqueda había visto a su ex novio formar parte del comando doberman que en ese momento perseguía a los civilistas. Tenía acorralado a Naoko cuando ella le vio.
Naoko estaba prácticamente acorralado y el levantó la manguera… para pegarle cuando una fría voz femenina lo congeló.
-Suelta esa manguera… inmediatamente o eres hombre muerto…
Carlos se volteó para ver a la dueña de esa voz fría cuando…
-¿Alicia?
Al mirar al jenízaro, Alicia quedó congelada en su sitio, sosteniendo un revólver calibre veintidós en sus manos, apuntando al hombre que tenia la manguera en la mano. Un caudal de recuerdos, a cual más doloroso y humillante aparecieron en su mente. Era su ex novio, el hombre al que le había entregado lo mejor de su vida, para que después la despreciara como si fuera un kleenex sucio.
-Han pasado mucho tiempo…
-Si, ya sabes de que lado estoy… vete, antes de que una de mis compañeras te vea… Si es que alguna vez en tu vida me amaste…
-Pero….
-No discutas… soy parte de los famosos Cascos Alados, que tantas bajas y dolores de cabeza le hemos causado a tu “general”…
Era cierto, su ex novia se decidió a apoyar a los sediciosos… y no solo a apoyarlos, sino a entregarse al establishment norteamericano… como tantas veces los habían adoctrinado… pero, se dijo… ¿qué esperabas? ¿Que iba a llorar tu partida y a resignarse al papel de amante en lugar del que cobardemente aquella mujer le arrebató? Ella tomó la decisión que más le convino no solo a su patria, sino a ella misma como mujer y persona. Sabia también, que los que descubrían la identidad de un Casco Alado, perdían irremediablemente la vida…
-Vete… - le dijo la chica- Vete, y olvida que me has visto, de mi no sabes nada… ¿entiendes? Nada… Te perdono la vida, que bien se que no debo hacerlo… pero tengo mis razones… Vete, Carlos, antes de que aparezca una de mis compañeras, que no será tan misericordiosa como yo. Y ni una palabra de este encuentro a tu mujer…
-¿Y tú? ¿Qué harás?
-Ya… yo tengo quien me cuide- dijo mirando a Naoko, que seguía sin entender lo que pasaba.
El militar se fue, confundido, sabía que sus compañeros no tuvieron tanta suerte, pero ahora, se sentía comprometido a no decir nada sobre el paradero de su ex novia… Por que el general le preguntaría si cazó a alguna Alada. Y se comprometió a no delatar a su ex novia. Si es que alguna vez en tu vida me amaste… Y ese chino que lo miraba con ojos severos, debía ser la nueva pareja de su ex novia. Leyó en los ojos de aquel hombre un caudal de sentimientos por la mujer vestida de uniforme gris oscuro, casi negro que estaba frente a él, apuntándole con un arma.
Al irse el hombre, Naoko vio en los ojos de Alicia un brillo de lágrimas… y dedujo que ese era el que mil veces maldijo en su mente, por que lo alejaba de la mujer que amaba… al que mil veces llamó imbécil, que muchas veces en sueños, pensó en darle un escarmiento por haber dudado de una mujer por la que el daba todo, aun lo que no tenía… el que siempre despreció como rival.
-¿Por qué le perdonaste la vida? El te la desgració, no debiste tener piedad con él.
-Por una vez en la vida, Naoko, no cuestiones mis decisiones… Se que no debí hacerlo, por que contravengo ordenes directas… pero yo tengo mis razones… Su mujer esta esperando un bebé, y yo no tengo derecho a quitarle a un niño inocente que ninguna culpa tiene, a su padre… Yo misma le explicaré a Maryland lo que ocurrió. Vámonos, este lugar no es seguro ni para ti ni para mí.
Y durante tres días se negó en redondo a hablar del asunto después de que esa misma noche tuviera una conversación con Maryland.
-O sea que sabe que estas con nosotras.
-Sí, ya se que no debí perdonarle la vida, que eso forma parte de nuestra leyenda, pero no tengo derecho a quitarle a un niño inocente que no tiene culpa de los errores de los adultos a su padre…
-Pero el no tuvo piedad contigo al catalogarte de… No entiendo por qué, le perdonaste la vida… ¿Te prometió no decir nada sobre ti?
-Se lo ordené terminantemente… Y creo que no dirá nada, por que le será muy difícil explicar a su general como una Alada se le escapó, en vez de capturarla. Además, no creo que sea tan bruto para decirle a su mujer que se encontró en una manifestación con su ex novia.
-Yo no confió en él, la verdad. Y creo que Naoko tampoco, recuerda que para él es el… imbécil.
-El no entiende por que yo tomé semejante decisión, pero tuve mis razones… y tengo que ser consecuente con ellas.
-Espero que esa decisión no tenga consecuencias a la larga…
En ese momento Naoko no quería ya que le explicaran nada, pero ella quería explicarle por qué tomo esa decisión.
-No logro entender por qué le perdonaste la vida… Sabe en lo que estás… y su lealtad está con Noriega, tú no fuiste más que una aventura en su vida…
-Recuerda que te dije que hay un niño de por medio.
-Sí, y se te olvida que a ti desde niña te están cobrando cosas que no hiciste, y te juzgan y condenan aun sabiendo que no estabas allí, ni tenías en ese momento uso de razón para dar órdenes. No te dejaron tener niñez, adolescencia y no te pueden ver nada bueno en tus manos, que no lo quieran para ellas, que o te lo arrebatan o te amenazan para que lo entregues… Alicia… ¿Hasta cuando vas a seguir cediendo lo que te pertenece por derecho? ¿Hasta cuando vas a seguir pensando en los otros y no en ti? ¿Hasta cuando vas a seguir permitiendo que te destrocen la vida? ¿Hasta cuando vas a seguir renunciando a todo para que los demás no te hagan daño?
La angustia y el dolor en la voz del hombre que tenía enfrente asombraron a Alicia. Naoko la amaba realmente, eso todo mundo lo sabía… menos ella. Y si, siempre había cedido lo que le pertenecía para que no le hicieran daño… por eso no dudaban en amenazarla para quitarle todo lo que tenía. Incluso el cariño de sus padres. Por eso se impuso el castigo de la soledad física y afectiva.
-Yo te quiero, Alicia… lo sabes.
-Lo sé, Naoko, y se que no dices esto por herirme… lo dices por que me quieres ver feliz.
-Si, y por que has llegado hasta el fondo de mi corazón… no quiero, no soporto verte sufriendo por un hombre que no te merece… cuando hay tantos que darían lo que no tienen por una mirada tuya. Que darían su fortuna y todo lo que poseen por un beso, por una caricia, por saberse dueños de tu corazón…
-¿Tú entre esos?
-¿Por qué no? Estoy soltero, tengo mi carrera, y me siento capaz de hacerte feliz y borrarte del alma a ese imbécil que no te valoró. Si, te quiero… como nunca he querido a ninguna otra mujer en mi vida… Y antes de que me preguntes si Maryland lo sabe, te adelanto, si, lo sabe y aprueba que te corteje… pero, como se en el estado que dejo “ese” tu corazón, estaré siempre allí, a tu lado, para lo que desees y necesites, en espera de que me digas lo que quiero escuchar de tus labios…
Y salio de la habitación, dejándola sumida en un mar de confusiones… y con el corazón apretado.
Naoko salio de la habitación donde estaba Alicia cuando se encuentra con Grant.
-¿Y, te dio alguna explicación de su conducta con el tal Carlos?
-Si, supuestamente la mujer del tipo ese esta en espera de un hijo, la verdad, no entiendo, a ella le han cobrado injustamente cosas, desde que era una bebé… por que tener tantas contemplaciones con esa mujer que le desgració la vida… Y con ese tipo…
-Hijo, ella es una mujer de sentimientos nobles, que no busca venganza… ni se ensaña con los inocentes que no tienen culpa de los errores de los adultos… Ella es una mujer que merece ser feliz.
-Ya le manifesté mis sentimientos… sabe que la amo.
-¿Ya te declaraste?
-Si, la amo, Grant… y me duele profundamente que ella le ceda a todos su derecho a ser feliz… Esa gente es como los niños malcriados, que todo lo que ven, lo quieren. Y si no me los das, te hago un berrinche delante de todos para que te de pena. Así son.
-Maryland sabe lo que pretendes con Alicia.
-Si, fui el primero en manifestárselo antes de que los demás grupos empezaran… Yo encaro mis cosas de frente. No me gusta esconderme ni tampoco jugar con los sentimientos ajenos… O amo, o no amo… así de simple.
-¿Qué te dijo ella?
-Nada… No le di tiempo a decirme que no.
AL DIA SIGUIENTE… 2 DE NOVIEMBRE DE 1987…
La mañana estaba soleada, no parecía ser una mañana de la estación lluviosa, y fresca… Todos bajaron con sus maletines, con ropa para una estancia de nueve días en el interior de la República… Alicia, vestía un jean caqui con un suéter polo rojo y una gorrita de béisbol, debajo de la cual escondía su hermoso cabello negro. Las demás iban con jeans azules y suéter celeste. Los chicos iban variados, para no llamar la atención… aunque era difícil por que eran tan guapos que no se sabía a donde mirar.
Naoko iría de conductor designado, por si Alicia se cansaba de manejar.
Un maletín negro llevaba los cassettes de música que la tarde anterior Alicia había escogido cuidadosamente… No había música movida… ya que era el día de los difuntos, así que solo se escucharían baladas y música instrumental.
Salieron todos en los busitos Nissan Urvan que habían adquirido para tales propósitos… Alicia para darles un poco por su lado había empezado con canciones de Barry White y con piezas de Charles Mangione… Piezas que ponían en jaque a las chicas… por su sensualidad y romanticismo implícitos.
-Ya deseo que estemos cruzando el Puente de las Américas… esa música me pone la piel de gallina… -comentó Daniela, revolviéndose nerviosa en su asiento… mientras soportaba con valentía la coquetería descarada de su compañero de asiento.
-No te preocupes, en cuanto crucemos el puente de las Américas, nos desquitaremos.-dijo Esmeralda, que procuraba mirar hacia fuera para no encontrarse con la expresión provocativa del hermano de Heini, que le daba escalofríos.
Al llegar al puente de las Americas, Alicia cambio la música por las baladas en español….y allí todas se liaron a cantar…
De cara al mar veo el amanecer…
Y una gaviota me hace estremecer…
Mueve su cuerpo al compás del viento
Y con sus alas vuela mi pensamiento
Que será de ti
Mis ojos vuelan hacia el horizonte…
Mucho más lejos donde el sol se esconde
Alzo mi voz para gritar tu nombre…
Pero nadie, nadie me responde….
Qué será de ti
Los chicos las miraban provocativos y las chicas sacaban su mejor voz… entre esas Daniela, que había tomado algunas clases de canto, durante los fines de semana, en el Departamento de Expresiones Artísticas de la Universidad de Panamá, futura Facultad de Bellas Artes…

Cada amanecer tengo una cita aquí…
Cada noche se muere un poco de mí
Solo entre mis sueños pienso que será de ti…
Mis lágrimas se funden con la brisa gris
Cuando me pregunto si serás feliz
Solo entre mis sueños pienso que será de ti…
El mar me envuelve con su canto amargo
Y cada vez los días son más largos
En mi rincón habita la tristeza…
En mi rincón tu imagen se respeta…
Qué será de ti…


Los chicos miraban con coquetería a las chicas, que sacaban su mejor voz, como si quisieran descargar la tormenta de emociones que ellos les provocaban…
Y Naoko esperaba que Alicia cantara y ella no se hizo de rogar

Hola soledad…no me extraña tu presencia…
Casi siempre estás conmigo, te saluda
Una vieja amiga… que te encuentras una mas
Hola soledad… esta noche te esperaba
Aunque no te diga nada
Es tan grande mi tristeza
Ya conoces mi dolor…
Naoko sintió su piel afiebrada… al escuchar aquella voz de terciopelo… cantando aquel bolero de los años cincuenta, casi de los inicios de la posguerra…

Yo soy un pájaro herido
Que llora sola en su nido
Por que no puede volar
Y por eso estoy contigo
Soledad yo soy tu amiga,
Ven que vamos a charlar…
Naoko sentía deseo, no podía ocultarlo…pero era por encima de todas las cosas un caballero. Ese amor que sentía por Alicia tenía expresión física, pero como árabe, ruso y japonés que era, su código de honor, no lo dejaba faltarle a Alicia, por mucho deseo que sintiera por ella… Ya iban pasando por Arraiján… Y allí aprovechó Alicia para cambiar el cassette. Alicia recordaba aquel trabajo que le destrozó la vida… pero había que continuar.
Y Naoko… el la amaba sinceramente… con un amor honrado… más que el que le ofreció Carlos… con él perdió la virginidad, si, le entregó lo mejor de su vida, y lo único que recibió fueron desprecios, malos tratos y duda sobre su honestidad… no era justo que no se diese una oportunidad…
Las chicas iban cantando… entusiasmadas con las baladas que Alicia escogió…

Corazón de Piedra….
Corazón… de piedra…
Otra vez cayó la noche…
Otra vez… la madrugada
Y me faltan tus caricias…
Me falta tu mirada…
Tu calor… tu cuerpo…
Es que sin ti… querido amor sin ti
No sé sobrevivir…
Corazón de Piedra… Corazón de Piedra…


En ese momento llegaban a los terrenos de lo que sería la urbanización Ciudad del Futuro, en La Chorrera… harían una parada en Capira para comprar pan y queso. En ese momento estaba tocando una canción de Claudia de Colombia… una cantautora muy conocida por un tema musical que fue adaptada a la música típica…

La sombra de mi recuerdo te seguirá
Por donde quiera que vayas
De mis amores te acordarás…
La sombra de mi recuerdo
Te seguirá…
La sombra, la sombra
Cuando alguien te diga
Que te quiere mucho
Y no sientas nada que conmueva
Tu corazón
Cuando alguien te bese amorosamente
Y tampoco sientas
la llama ardiente de la pasión…
Entonces será que te acordarás
Por que mi recuerdo como una sombra
Te seguirá
Sonia también cantaba con las chicas… y Richard le sonreía provocativamente coqueto.

Te estoy queriendo cada día más
Cada momento estoy pensando en ti
Me siento triste cuando tú no estás
Solo en tus brazos puedo ser feliz
Te quiero tanto que no importa ya
Lo que la gente diga de los dos
Los que nos juzgan nunca lograrán
Que estemos separados tú y yo…
Te quiero para mí….
Tan solo para mí…
No necesito más para vivir
Desde el momento que te conocí
Cambio mi vida y me enamoré
En cuerpo y alma me he entregado a ti
Siempre a tu lado te he seguido fiel
Como se quiere a la libertad
Como se quiere el calor del sol
Como se quiere el fuego del hogar
Mas que a la vida te he querido yo
Te quiero para mí
Tan solo para mí
Tú has sido de verdad
Mi gran amor
Te quiero para mí
Tan solo para mí
No necesito más
Para vivir…
Richard quiso saber que grupo era el que cantaba, ya que le gustó la canción….
-Trigo Limpio… un grupo musical español… Igual que el grupo Mocedades.
Ya iban en camino para Capira… se detuvieron en un pequeña refresquería, donde vendían el famoso queso Chela y pan artesanal… Algunos aprovecharon para comer algo en la refresquería, ya que llegarían a Las Tablas casi a las cuatro de la tarde… algunos comieron bollos de maíz con queso blanco y otros decidieron probar el famoso chicheme chorrerano, que tanto afamaban los que habían visitado el interior de la República.
-Cantan como los mismos ángeles…- dijo Heini al acercarse a Bryan.
-Yo estoy que me quemo del deseo… pero hay que recordar la prohibición de Maryland… me muero por darle un beso a Ariadna. Pero, me conozco, no voy a hacerlo, por que puedo irme en el gusto.
-Yo todavía tengo en mi boca el sabor de los de Carla… y los deseo más que nunca… - suspiró…
Al terminar los buses salieron hacia Las Tablas, las chicas volverían a cantar… Heini aprovechó para preguntar que tipo de música era.
-Música romántica…. Baladas… Me imagino que ustedes tendrán la suya…
-Si, tenemos. Yo en lo personal, me gusta el jazz.
-Lo noté… tiene su encanto… aunque la nuestra también… Todas las canciones que escucharon fueron éxitos en los años setenta y en los años ochenta… es una música inolvidable…
-Estamos entrando en la provincia de Coclé… Aquí podemos almorzar… y si se puede, quedarnos… ya que Carla tiene familia aquí… ¿Están de acuerdo?
-Si… por mi no hay inconveniente…
Y llegaron a la casa de la señora Lourdes Jaén de Hernández, tía de Carla, que tenia reputación de ser la costurera más afamada de la región, hacia unas polleras marcadas hermosas…
-¡Hola mi amor! -fue el saludo de la señora cuando Carla bajó del bus… -Creí que tus estudios te tenían tan ocupada que no tenias tiempo para visitar a tus familiares…
-No, tía, usted sabe que yo siempre vengo para las vacaciones de verano, que desde que ingresé a los Alados, se han acortado en un mes, en lugar de tres. Vine con unas amistades, ¿Crees que podremos quedarnos hasta mañana?
-¡Claro que sí, no faltaba más! Desde que murió tu tío, esta casa esta demasiado sola… y grande para mí, me hará bien que me hagan compañía…
Todos bajaron… La señora se fijo inmediatamente en Heini…
-Es muy guapo ese muchacho… ¿No te parece?
-Tía, ese es el oficial norteamericano que escolto. Es el coronel Heinrich Tirpitz… de quien te hablé en la última carta que te escribí.
-Por la forma como te mira, pareciera que le gustas…
-¿Te parece, tía?
-No te hagas la francesa, sabes que yo no me equivoco, hija… ese está cayéndose del palo por ti. Y no me disgusta nada el muchacho, no… Es el tipo de hombre que me gustaría para sobrino político…
-Papá jamás querrá que me case con un norteamericano, es más quiere que me quede sola…
-Yo lo que creo es que tu padre te quiere para que reemplaces a tu madre… eso no es nada normal en un padre.
-Lo sé, una vez intentó… pero me defendí… No sé, tía…
-Hija, recuerda que tu madre va a morir… no es por que sea mi cuñada, pero he visto morir a mi marido de esa enfermedad que tiene tu madre… No existe cura, solo paliativos para alargarle un poco más la vida… pero cura no hay. Y si quedas sola en el mundo, necesitaras a alguien a tu lado… Ese muchacho es bueno, lo veo en sus ojos…
-Ni te lo he presentado para que digas que es bueno…
-Preséntamelo, eso puede arreglarse…
Heini se acercó a Carla. La tía quedo impresionada por la apostura del muchacho…
-Te presento a mi tía, Lourdes. Tía, este es el Coronel Heinrich Tirpitz… de la Marína de los Estados Unidos.
-Un placer, madame…- dijo tomando galantemente la mano de la anciana a sus labios, depositando en ella un ligero beso. La anciana se sonrojó como una adolescente.
-El gusto es mío, coronel… de modo que usted pretende a mi sobrina favorita…
-Sí, se puede decir que así es…- sonrió – Su sobrina es muy valiente…

-Sí, es una chica valiente… aunque es una niña todavía… una niña que espera el momento de convertirse en mujer… con el hombre adecuado…
ESA TARDE…
Como era el día de los difuntos, era costumbre ir a la iglesia, para rogar por el alma de los seres que habían dejado este mundo para ir al encuentro del Señor. Y todos fueron a misa… La iglesia de San Juan Bautista, quedaba en el centro de la cabecera de provincia.
Durante la misa, Heini vio que Carla derramaba amargas lagrimas… una pena muy honda la estremecía por dentro… era la enfermedad de su madre y los deseos insanos de su padre… hubiera dado lo que no tenia por no ser tan hermosa…
Le rodeo los hombros con un brazo… apretándola suavemente… ella se sintió protegida…
-Gracias…
-¿Es por tu madre?
-Sí… y por mi tío… el fue más padre para mí que mi propio padre… yo hubiera querido quedarme con ellos la mayor parte del tiempo, pero tenia que regresar a la capital… solo vivía para las vacaciones de verano, para estar con ellos… sufrí mucho cuando murió, y mi padre lo celebró.
-¿Ese fue el detonante para irte de la casa?
-Sí. Ese fue el detonante… Me duele, por que deje a mi madre a merced de un hombre que no la quiso nunca… y que cree que yo me voy a prestar para ser la rival de mi madre…
-Eso es aberrante e inmoral.
-Sí, pero quien se lo dice… No soporta que le lleven la contraria. Y yo no tengo fuerzas para sacar a mi madre del lado de él.
Regresaron a la finca… Era una finca preciosa, y se veía el cuidado que sus dueños tenían… Y eso que solo iban a quedarse una noche.
Se quedaron en la sala… había un equipo de sonido que las chicas, previo permiso de la dueña de la casa, usaron.
Conocedora del gusto masculino, la señora Hernández compro una caja de cervezas Lowenbraü para que ellos bebieran. A las chicas, que no tomaban ni gota de alcohol les hizo una deliciosa chicha de granadilla.
-Bueno, es nuestra primera escala antes de llegar al Haras EL ARRIERO…
-Sí, se que te mueres por ver a tus tíos y a tus abuelos, Daniela.
-Y por volver a ponerme mi pollera para bailar tamborito…
-Por cierto, Sean esta coqueteándote descaradamente, ni disimula.
-Me pone nerviosa, cuando salíamos de la capital, pensaba que no iba a acabar esa tortura, con las piezas de jazz que pusieron.
-¿Crees que tus tíos lo aprueben? Como la atmósfera antiyanqui se respira por todos lados…
-Lo aprobarán… aunque sea un hombre demasiado rico. Yo estuve investigando y aparecen en la revista Fortune &Forbes… su familia esta en el tercer lugar, entre las familias más ricas del mundo.
-Y encima con esa pinta de James Bond que se hala… me recuerda al escocés que hace ese papel en el cine.
-Tiemblo de solo pensar que le pase algo malo. No soportaría que Noriega lo torturara.
Tiemblo… Cada vez que te veo
Yo se que tiemblo…
No hay misterio de ti
Que yo no entienda
Por que trato de ocultar
Que tu eres parte de mí.
Sean la miraba sensual, fijamente, como si quisiera penetrar el corazón de la chica
Hubo un adiós
Que no derroto al corazón
Igual que una raíz tú presencia quedó
Se que en tu vida un día
Mandó la razón
Pero no se escapó del ayer
Mi corazón…


Daniela salio a la terraza, se quemaba por dentro… ese hombre la sacaba de balance, tanto, que en la práctica de tiro, no podía sostener el revólver… sin que se le resbalara de las manos… por primera vez, se sentía indefensa.
Enamorarse era algo que estaba muy lejos de su mente, en medio de tanto dolor… de tanta desolación… un hombre se había sentido atraído por ella. Pero, era un hombre demasiado alto para sus merecimientos… un hombre rico… inmensamente rico…
La sacó de sus pensamientos, la sensual voz del muchacho, que se había separado del grupo de sus compañeros
-Hace un poco de frío… para que estés aquí tan sola…
-¿Eh? Ah, disculpe, coronel Morgan. No lo sentí llegar…
-Estabas tan sumida en tus pensamientos… y tenias una expresión tan triste, que quise endulzar un poco ese tierno rostro.
-A usted no le puedo mentir… pensaba en mi familia… y en como tuve que dejarlos… Pero, no me quedó más remedio… Qué Dios me perdone por lo que hice.
-Imagino que fue algo muy feo.
-Si, me botaron no por que esperase un hijo siendo soltera, me botaron por defender a mi mamá de los puños de mi padre… Si hubiera sido usted, haría lo mismo que hice yo.
-Daniela, no te tortures, eso no fue tu culpa… Además, quiero decirte algo… pero no se como lo tomarás…
-Dígalo. Prometo no asustarme…
-¿Qué dirías si te dijera que me he enamorado de ti?
Daniela se volvió bruscamente a mirarlo… No se había propuesto conquistarlo… es más, sabia que era un multimillonario… y encima con una carrera militar floreciente…
-Eso no puede ser, coronel Morgan.
-¿Por qué no puede ser, Daniela? ¿Por las diferencias sociales? Yo no me enamoro de lo que pueda aportarme al matrimonio una mujer… me enamoro de la mujer… y eso no necesita dinero en mano. Mi padre cometió el error de dejar ir a una mujer que valía más que cualquier otra, incluida mi madre… Y yo no pienso cometer el mismo error.
-Yo no le convengo- dijo, bajando la cabeza.
-Eso, deja que yo decida si me convienes o no.
-¿Maryland lo sabe?
-Sí, antes del paseo, se lo comuniqué… No te ha dicho nada, por que espera poder abordarte el tema cuando regresaran. Pero ya lo sabe.
La mirada intensa del muchacho parecía taladrar el suéter que llevaba puesto…
-No espero que me aceptes de inmediato, solo que me des la oportunidad de conquistarte…
Daniela lo miró… y sintiendo aquella mano que sostenía la suya con ternura y calidez.
-Déjeme pensarlo… son decisiones que no se pueden tomar a la ligera.
En ese momento, la dueña de la casa los invitó a la terraza de la casona… en ese momento la banda de música del cuartel de bomberos… se reunía en la plaza… Eran las once y media de la noche… y estaban esperando que fuera media noche para arrancar a tocar diana en saludo a la gesta separatista del 3 de noviembre de 1903, en que Panamá, se separó de la Gran Colombia.
-¿Para qué se reúnen?- pregunto Terrence.
-Para rendirle homenaje a la Patria, aunque en la capital no hay desfiles, en el Interior si. – dijo Claudia.
Sean estaba justo al lado de Daniela… él era más alto que ella… y le gustaba esa diferencia… Siguieron conversando en la terraza esperando la hora en que tocaran las dianas… poco tiempo después arrancaron a tocar…empezaron con una canción típica conocida por todos, la cumbia Viva Panamá…
-Hermoso… - sonrió Terrence… Saben hacerle homenaje a la patria…
Tocaron varias piezas típicas más… un par de horas después, todo mundo se retiró a descansar.
-Mañana tenemos que salir rumbo hacia Chiriquí…
-Haremos parada en Los Santos… la tierra de Muñeca y Ariadna.
-No sabia que fueras santeña… - sonrío Anthony James.
-Mi familia paterna es santeña. Mi madre es chiricana… de una de las familias más ricas de la región. Pero, yo renuncie a todo eso… ya puedes imaginar por qué.
Cada uno de ellos tenía su propia habitación, al igual que las chicas. Era evidente que todas las chicas tenían parientes con cierto nivel económico…
AL DIA SIGUIENTE…
-Siento mucho que se tengan que ir así… me hubiera agradado que se quedaran…
-No podemos quedar mal con la familia de Claudia. Ellos nos ofrecieron pasar estos días patrios con ellos. Iremos a visitar a la familia de Muñeca y de Ariadna, para continuar rumbo a Chiriqui… donde pasaremos unos días con ellos.
-No olviden el camino, y Carla… acuérdate de lo que te dije… es un buen hombre… no dejes ir tu felicidad…
Heini comprendió que se referían a él. Ya en camino hacia Los Santos, él abordo el tema.
-¿Qué te dijo tu tía sobre mí?
-Se dio cuenta de lo que sientes… dice que eres un buen hombre… y que puedes ser mi salvación.
-Y te dijo la verdad… Carla, no se como hacerte entender que te quiero… y que si sigo como voy, terminaré amándote más que a mi vida…
Ella se hundió en las profundidades de aquellos ojos azules que la miraban con infinito cariño… en su triste infancia y juventud, siempre había pensado que no la querían… que no le gustara a nadie… pero este germano-norteamericano le cambiaría los esquemas…
Llegaron a la provincia de Los Santos… en ese momento se escenificaba el desfile, y un par de horas después, el Te Deum en la Iglesia de Santa Librada.
La tía de Ariadna, María Isabel Carrasquilla Hernández, era una de las costureras más afamadas del pueblo, junto con Isabel Anguizola, abuela de Grazia Gabriela, una de las chicas de Delta Uno y la abuela de Nazareth Herrera, del grupo Delta Dos.
-Hola, princesa… ¿Qué te trae por aquí, criatura?- dijo la señora abrazando a su sobrina… y mirando a la comitiva que en ese momento se bajaban del autobús…
-Son amistades de mi grupo de los Cascos Alados… podemos quedarnos hasta mañana?
-No faltaba más… Pueden quedarse…
Se bajaron, la casa de la señora Hernández era una casa grande, casi como una finca… tenia un buen hato de ganado y una gran extensión de terreno.
Sean ayudo a bajar del bus a Daniela, pero hubo un momento en que ella perdió pie, y casi se cae… pero, este, caballerosamente la sostuvo, para que no cayera…
Sus cuerpos quedaron muy juntos… casi podía sentir su peso, y sus músculos… y su respiración… y levanto instintivamente el rostro…
Unos labios tiernos, silenciosos… sensuales, con gusto a canela, se apoderaron de los suyos… aquellos brazos la ajustaron a su cuerpo… con cuidado…
No supo cuanto duro… pero a ella le pareció una eternidad… Sean levanto el rostro, sin soltarla…
-Quisiera tenerte así toda mi vida…- murmuró ardiente… -así, pegada a mí… Daniela… Daniela… me vuelves loco…
-Suélteme… por favor… no se complique la vida, ni me la complique a mí…
La soltó…y ella agitada subió corriendo las escaleras de la casa. Sean todavía sentía aquel cuerpo tierno apoyado en el cuerpo de ella.
El desfile del cuatro de noviembre fue muy lucido, ya que participaron todos los colegios de la provincia… un par de horas después, seria la misa del día de la bandera…
En todas partes la tonada patriótica propia de ese día, que todos los provincianos cantaban con patriótico fervor.

Oh bandera que orgullosa
En tu cielo azul flameas
Seas siempre la gloriosa
Que la altiva siempre seas
Cuando miro de tu cielo,
Del iris los reflejos
Llena de nostalgia pienso
En el día en que este lejos…
Pero yo quiero, bandera mía
Que cuando me toque por fin marchar.
Que cubra entonces… mi huesa fría
Tu lienzo adorado y descansar…

Esa tarde partieron hacia Chiriquí… Carla iba pensativa… su tía tenia razón… Heini la quería sinceramente… y aquello no cambiaría… y ella no estaba segura de merecer aquel sentimiento que la atontaba… y asustaba…
Llegaron a la ciudad de David, a las dos de la tarde… se quedarían en Chiriquí hasta el día nueve de noviembre… en horas de la tarde… para llegar a la capital el diez en la mañana.
El Haras “EL ARRIERO” estaba a pocas horas de la ciudad de David, después del aeropuerto Enrique Malek. Ese haras era de los tíos de Claudia Victoria. El Doctor Mario Luís Guevara Gutiérrez era primo del padre de Claudia, era el pariente rico de la familia, pero no por lo millonario era que se distinguía, sino por su humildad y su desprendimiento con los más pobres.
Junto con el doctor Luis Stanziola, hacían giras médicas a las comarcas guaimíes para atender a los adultos y vacunar a los mas pequeños, y los que trabajaban en el Haras, se alegraban de ver a la que llamaban la “Niña Claudia”, que junto con la “Niña Ada” que era la nieta del doctor Stanziola eran los ángeles del lugar…
-Hola, pequeña- saludó a Claudia su tío.
-Hola tío..- lo abraza – disculpa si te molesto con toda esta tropa de gente.
-No me molestas, corazón, recuerda que yo también soy civilista… Cuantos son.
-Dieciocho… conmigo.
Luego de las presentaciones de rigor, el doctor Guevara, los llevó a sus respectivas habitaciones… esa noche, después de una cena ligera… Terrence quiso quedarse un rato en la terraza… en ese momento llega el tío de Claudia.
-Hermosa noche…
-Si, aunque un tanto fría… se respira tanta paz, tranquilidad, que se podría decir que estamos en otro país…
-Así es, esta provincia es de hombres luchadores, de mujeres hermosas y valientes… como mi sobrina…
-¿A dónde quiere llegar, doctor?
-Amigo, me gustaría saber, cuáles son sus intenciones con mi sobrina… en este momento, piense que yo soy el padre de ella, por que el que debería estar en este lugar, cuestionándole… le importa más la bandera de un partido político que su propia hija…
-¿Debo ser sincero?
-Lo exijo…
-Doctor, yo quiero a su sobrina… no para un rato, la quiero para toda la vida… me quiero casar con ella. Con lo que lleve o traiga de su hogar, yo la quiero.
El doctor lo miró, y Terrence le sostuvo valientemente la mirada… Era un momento emocionante… en el que la emoción era tal, que podía cortarse con un cuchillo… El nunca olvidaría este Noviembre, por que en ese momento todas demostraban de lo que eran capaces por su patria…

Brujita Alex
Aprendiz de bruj@ Senior

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